22 de diciembre de 2007

Quizás quiero lo mismo que las demás



Recuerdo cuando éramos simples almas conectadas sideralmente. Cuando yo te veía como un extraño, como un amigo al que nunca iba a terminar de conocer.
Yo no buscaba una relación estable, tendrías que saberlo.
Pero me superaste. Te adentraste en cada fibra de mi ser como el peor cáncer. Contaminaste todas mis células con tu entendible enfermedad, el exceso de luz. Vos esperabas a alguien. Y yo golpeé con una columna de 1,90.

Yo te creía brillante. Pero me dí cuenta que eras mucho más que eso. Tuve que aceptar que me excedías, que nunca sería el ser maravilloso e incomprendido que vos sos. Tuve que asimilar cosas nuevas para sentir que podía alcanzarte. Pero nunca lo logré.

Hay veces que no puedo conmigo misma. Y otras tantas veces no puedo con vos. No respondo tus interrogantes porque sé que esperás la respuesta perfecta, y muchas veces no la tengo. Ahora que conozco tus lados más brillantes y tus rincones más ocuros me persigue la consternación de saber que soy poco para vos. Que quizás, después de todo, los otros tenían razón: yo no soy la que vos necesitás.

Siento que me canso de correr a tu velocidad. Que ya no puedo seguir tu ritmo.
Me siento insuficiente para tus necesidades.

Decís que no querés ser el novio que todas quieren, que te alcanza con ser el que yo quiero. Pero posiblemente ya sos eso. Probablemente lo que falta es que yo sea lo que vos necesitas. Y hoy, dudo que exista la posibilidad real, para mí, de conseguirlo.

26 de noviembre de 2007

Asquerosamente sola



Así me siento, y quiero gritarlo.



14 de noviembre de 2007

Lamento nocturno II

Un montón de cosas acumuladas aguardando su momento en mi garganta.
Y vos no preguntás.
Entre tu presencia etérea y tu ausencia efímera no puedo completarte.
Tengo todo amontonado, muchas razones por las que porto la misma cara desde hace tres días y lloro en cada rincón en donde no me vean.
Pero esta vez me niego a dejarlo pasar. Necesito más que un beso. Necesito meter los dedos en el enchufe.

Ya vengo.

17 de octubre de 2007

Lluvia monocromática



Hace tiempo que caen, con la liviandad y velocidad intachablemente adecuadas, pero golpeando como bombas nucleares en mi frágil corazón.
Los autos, veloces máquinas de colores, pasan sin siquiera advertirlo, aplastan las ya caídas, poniendo fin a sus cortas vidas y cambiando para siempre el rumbo de la que comenzaron el fatal viaje.
Todos los años sucede, todas las primaveras me encuentran admirando maravillada este proceso natural. Y sin embargo aún me asombro, me quedo atónita en el balcón, amando esta calle y esta primavera tan mías.
Todos continúan caminando por las veredas, necios de realidad, sin notar el espectáculo.
Es un suceso hermoso, de magnífica pequeña proporción.
Quiero vivir eternamente contemplándolo, que estas lágrimas de jacarandá sigan lloviendo sobre mí hasta que mi estación se aleje otra vez, que al fin de cuentas, septiembre siempre vuelve.

21 de septiembre de 2007

Quisiera poder decirte todo. Todo de todo.
El porqué de las cosas que hago, de las que he hecho y las que tengo pensado realizar.
Las razones por las que te trato como te trato.
El pasado que formó mis principios morales.
El futuro que siempre soñé.

Quiero contarte de mi miedo más actual, el que tengo a enfrentar el final de esta etapa y el avasallante principio de la próxima.
De mis planes para nosotros, del método que quiero que resolvamos nuestras crisis.
Quiero que escuches toda mi lista de pendientes. Y que hagamos un juramento acerca de su cumplimiento.

Y lo más importante: Quiero poder expresar con exactitud lo que siento por vos, para que no te quede ni la menor duda de que sos lo que necesito, para que mis titubeos no te confundan, para que dejes de pensar que vos me aprecias más de lo que yo a vos.

Quiero que todo quede tan claro como ese lago que vislumbramos en julio.
Quiero que me obligues a enfrentarte cara a cara y escupir todo este montón de palabras sin compasión.


29 de agosto de 2007

Dulce memoria



Y cuando abrí los ojos ya no estabas. Habías huido en busca de libertad, en busca de seguridades. Aquello que yo no podía ofrecer, ni a vos ni a nadie.

Y que si lo que vivimos valió la pena, es un opinión. Pero al menos yo sé que te elegí, que observé cautelosamente todos los peces de mi mar y te escogí a vos, que me cegabas con el brillo de tus escamas. Te elegí y me propuse conquistarte; no sé cómo, pero lo logré.


A veces no soporto la idea de seguir escribiendo sobre vos tanto tiempo después de ese nosotros.

Pero no puedo evitarlo, tu recuerdo sobrevuela mi mente cada vez que alguien te nombra, o cada vez que escucho alguna de esas canciones malditas.

No reniego del pensamiento de muchos, que dicen que si aún te recuerdo vivamente es porque aún siento algo por vos. Posiblemente yo sigo queriéndote a mi manera, de la forma poco común en que te amé en ese instante duradero.


Y aunque hoy yo nade en otros mares, aunque haya encontrado escamas aún más brillosas, sigo recordándote con un suspiro liviano seguido de una sonrisa pícara.

Porque sé que fui poco para vos, pero es que eras demasiado para mí.


Imagen: "Singing fish", Joan Miró

17 de agosto de 2007

Tears in heaven


Domingo 12 de agosto
4:29 AM


Nieva, y desde la hermosa ventana que fue mía durante una semana, se ven los techos blanquecinos. El paisaje se ve reducido por los copos apurados que parecen no tener fin.
Me estoy quedando dormida, soy la única en este departamento inolvidable. Quisiera estar con los demás, pero juro por mi misma, que no podía mantenerme parada.

Empiezan a escucharse los gritos en el 6to.

Mañana (hoy lunes) nos vamos, y Bariloche será entonces, como ya antes, un millar de casas a orillas de un hermoso lago azul.

Día del niño. Día de despedida y profunda tristeza.

30 de julio de 2007

Inbetween Days

Voy a denunciarte. Te voy a demandar, y no parar hasta la corte suprema.

No sólo me robaste el corazón que nunca tuve, sino que me robaste las palabras, las que yo tenía guardadas en mí.
Sólo me quedan éstas, todas las que hablan de vos. Las etiquetas que nunca van a describirte, los adjetivos que me gustan y las frases que solemos repetir.

Te dije que sos mi vida, mi todo. Que te adoro, te quiero, te amo, y que doy todo lo que tuve tengo y tendré, sólo para seguir a tu lado.
Que te regalo mis pecas, mis labios, y mi rodilla que no para de doler. Mis libros, las cartas que alguna vez recibí, mis recuerdos amontonados en la repisa, mis memorias.
Te regalo las palabras que uso para amarte, pero no quiero que te robes las otras, las que uso para decir lo que pienso, lo que siento cuando no estoy con vos.

¿Pero de dónde saco nuevas palabras?

Tengo miedo (otro miedo más).
No quiero que se agoten mis palabras, no quiero quedarme con nada para decir(te).

Estoy en crisis de letras. Y no encuentro solución. Otra tonta razón para odiarte.

2 de julio de 2007

My Way

Y es que el tiempo se escapa por el hueco de la cerradura, de la puerta de los sueños que tuvimos mientras éramos simples.Y estos días que aún no aprendo a vivir se desvanecen uno detrás de otro, burlándose de mi negada voluntad.

Cuando estos momentos ya estén lejos lo voy a sentir. Sentir un enorme vacío en la memoria, donde deberían encontrarse los años felices de todas las personas.
No lo dudo, cuando pase el tiempo, cuando me transforme en otra adulta más, alguien va a preguntarme por este año.

Yo sólo voy a recordar mis días a tu lado, mi felicidad recién estrenada y la sonrisa de una colegiala que teme por el fin.Y eso, si fuera en cualquier otro año, sería grandioso. Pero es 2007, el año con el que sueño desde que aprendí a sumar, y que el único contenido sea tu hermosa presencia dice mucho de mi preocupante soledad.

No hay un sólo segundo del día, de cualquiera de mis días, en que me arrepienta de ser quien soy. Pero pienso, una y mil veces, que si vos no estuvieras a mi lado, no estaría haciendo lo que hago: respirar.-

21 de junio de 2007


Y es que un día me di cuenta de que no valías la pena.
Y me eché a volar sin compañía.

Ahora estoy acá. Tan alto que no llegás a verme.
No te extraño, aunque nadie me crea. Porque ahora que te veo desde acá, desde el rincón imperceptible de mi cordura espacial, puedo entender.
Y veo, me veo sentada junto a vos como en los viejos tiempos. Retrocedo mentalmente el tiempo y entiendo.

Sólo cuando nos alejamos vemos claramente.
Y vos, particularmente, no sos para nada agradable desde la distancia.

Para que sepas: los disfraces no permanecen en su lugar para siempre.

17 de junio de 2007

Los días que no compartí tu sol

"Vivo encerrado en palabras que obvié,
las que nunca pude decirte con mi voz...
Y tan tarde resigné mi profunda estupidez,
y el tiempo me ahorcó en un rincón..."


Feliz día del padre.

13 de junio de 2007

Mi amiga tonta

"Dos Parejas" (Xul Solar, 1924)

A vos te ven la cara, de pelotuda, por supuesto. Pero ahora ya está.
Ya te mintieron, ya creíste y caíste.Y aunque todos pudieron sentir el golpe sordo de tu cuerpo en el abismo, ahora es en vano lamentarse.


Te equivocaste, y lo seguís haciendo, pero no tiene sentido pensar ahora lo que tendrías que haber pensado en ese momento. Aunque duela. Aunque te cueste entender que fuiste una tonta. Muy tonta. Y ciega.
Ciega como un murciélago más, uno fácil por cierto.


No estoy siendo mala con vos, no te odio, simplemente no existís. Hace mucho que no me duele esa vieja herida. Por suerte tu traición es ahora sólo una cicatriz bella.
No te odio, prefiero decirte la verdad para que no quedes como una idiota una y otra vez.


Soy tan buena con vos, que a veces creo merecer el nóbel de la paz.
(Pero en mi discurso te agradecería por tu invalorable aporte, no te preocupes.)



3 de junio de 2007

Yo sólo espero por alguien...
(Alguien más)

29 de mayo de 2007

Lamento Nocturno I

Hay cosas en mi cabeza que vos no ves. Cosas ocultas entre las palabras que te escribo, disimuladas con suspiros que enérgicamente declaro inocuos.

Tu último mensaje es un bocado de una canción, que dice que las cosas frágiles deben tener cuidados especiales.
Yo soy frágil. El eslabón más débil de lo que somos soy yo. Y lo que puede hacerme más fuerte es mi mayor miedo, el fin.

No me queda tiempo para ser valiente. Tengo tanto miedo. Tanto. Tanto.
No puedo dejar de llorar, en este momento sólo pienso que todo esta mal. Y me voy a ir a dormir. Voy a seguir llorando. Voy a escribir textualmente, como testimonio de mi historia, todo lo que hoy me dijiste. Y voy a llorar un poco más.
Pero mañana voy a verte, me vas a saludar, vas a decirme que me preocupo por nada. Voy a decirte que dejes de drogarte por las noches.
Me das a dar un beso y todo va a acabar. Otra vez.

Odio amarte tanto, y no creas que creo que no me leés.

11 de mayo de 2007

Retrato

Nunca tuvo una vida. Pero logró que todos creyeran que si.
Detrás de la coraza, de la pared que el dolor le ayudó a construir, se escondió la mentira.
Tantos años creando una ilusión perfecta, un espejismo dorado. Tantas veces sonrió falsamente, y todas las veces le creyeron, y nunca, nunca hasta ahora, pudo dejar de hacerlo.

Cómo hacer para dejar de fingir, y que todos entiendan que recién ahora sos real?
Ella no puede, no logra que los demás vean lo que realmente es, porque prefieren el disfraz, porque se acostumbraron a contemplarlo.

Dónde estás Dios cuando lo necesito, me preguntaste. Sabiendo que no podía contestarte.
El mundo quiere que sigas fingiendo, querida.
Aunque te mate el intento.

30 de abril de 2007

Que bello Abril



Mi mes otoñal favorito se fue tan rápido como siempre.
Refugiada en un viernes como otros, amando este abril que ya se aleja despiadado.
Y es que me encanta este otoño, esta lluvia agonizante.

Amo este mes tan diferente, tan importante.
No hay abriles más bellos que los últimos, no hay lluvias más irresistibles que éstas, ni atardeceres más oscuros.
Abril es ella, mi pequeña princesa. Abril es él, que lo llenó todo de recuerdos de lluvia. Abril es también él, que fue tan indiferente como pudo. Pero éste Abril es él, capaz de solucionar todo (pero TODO), con un sólo beso.

Es importante, tan austero, tanto significado, tantos recuerdos amontonados en la cuarta hoja del almanaque.
Este abril no fue distinto.

El frío, la lluvia, caminar mientras un brazo te sostiene en la tempestad.

Eso no se encuentra en cualquier mes del año.

Sólo Abril.



[ ... Para que no tengamos soledad... ]










Feliz cumpleaños familia.-

18 de abril de 2007

Decime que vamos a dejar de herirnos




No sé, no sé hasta dónde mi cuerpo puede aguantarlo.
Llevo la cuenta de las lágrimas derramadas en las mañanas, mientras todos miran pero nadie ve.
Me has visto alguna vez secándome los ojos?

Sé que debo controlar mis celos, pero no sé cómo.
No puedo simplemente fingir que no me importa verte así. Porque cada vez que lo hago me muero un poquito, y me duele más que la vez anterior.
No puedo escapar a eso. Estás tan cerca y tan lejos a la vez, que creo que seríamos una espectacular investigación para la física mundial.
Todavía no escribí la dedicatoria del regalo que te compré, porque tengo las palabras amontonadas, que esperan encontrarme en un tiempo mejor.
Todavía no sé definirnos.

Te extraño casi todas mis mañanas, aunque estemos sentados en el mismo banco.

Y no puedo evitar decir cuánto me duele.

9 de abril de 2007

Actualidad

Cuando todo se dignifica, cuando los significados pierden todo sentido es cuando veo mi más cruda realidad.

¿Cómo se dice cuando estás más acompañado que nunca pero a la vez sabés que estás completamente solo?

Y ahora que lo veo, es simple: algo de ella debió de estar en mí.
Pero ya no más. Aunque eso me haga trizas el alma.

Me importaba. Me importaba el que dirán cuando estaba a su lado, porque a ella sí le afectaba. Porque me importaba su bienestar. Porque me importaba ella.
Pero ahora, ahora que todo es tan diferente, ahora que ya nunca volveremos a ser las mismas. Que aunque estemos bien, ya nada será igual. Ahora no necesito eso.

Es tan inmenso ese placer, el sentir que no hay que aparentar, que no importa lo que piensen, que no hieren esos ojos en la espalda.
No me tocan, ni los peores dardos envenenarían mi integridad. Porque no me importa, porque si de ratos uso un disfraz, ya no me afecta lo que de eso piensen.

Y es que me siento bien.
Después de tantos años, por fin tengo el equilibrio que necesitaba.

Y ahora que tengo miedo de escribir esa palabra por miedo a su posible evaporación.
Ahora que no quiero más nada que evolucionar. Que no hay nada que no tenga que pueda cambiar mi presente, nada que pueda detenerme.
Ahora que lloro con menos violencia, que sonrío con más frecuencia.
Ahora que aprendo lo que es callar. Que no me duele mi pasado y no me asusta el futuro.
Ahora que te tengo y que sé que daría mi vida por no perderte.

Ahora que no hay mañana o noche que no me encuentre pensando en que quizás, sólo quizás, soy feliz.

2 de abril de 2007


No me dejes.

No permitas que la noche me encuentre sola. No quiero ver el atardecer si vos no estás conmigo, prefiero vivir sin noches el resto de mi vida a tener que soportar una noche en soledad. No quiero que la luna se burle de mí, no quiero compartir agonías con las estrellas, no quiero descubrir nuevas constelaciones si no puedo enseñártelas.

No dejes que la oscuridad me atrape como lo hacía antes de que existiera un nosotros. La soledad ya no quiere ser mi amiga, la abandoné una vez y ahora no quiere perdonarme.
Sabés que te necesito. Sabés que no tengo nada más que tu amor, que mi única compañía es tu constante recuerdo.
"Sabés que no aprendí a vivir…"

No me saques de tus días, no dejes que me consuma en el olvido, esta vez las tinieblas no me agradan y el abismo no me sonríe.
No te vayas, no tengo rincones a los cuales huir. Ni siquiera mis lágrimas vendrán en mi ayuda si te vas.

No me dejes, que el oxígeno no es necesario, si vos no me obligás a respirar.

23 de marzo de 2007

IF

Si pudiera, si mi orgullo y mis principios me lo permitieran, me quedaría tu lado.

Si no estuviera atada a mi pasado, si los recuerdos no me obligaran a revivirlos, te aseguro que yacería toda mi vida en tus brazos.

Pero el presente no me deja hacer lo que quiero, estoy atascada en un solo destino, presa del pasado que no construí.

Si pudiera enseñarte lo que siento, ahora que siento que nadie jamás me ha dicho la verdad. Ahora que veo que los años pasan más rápido de lo que creía, y que nadie fue capaz de advertirme.


No soy ni los restos de la persona que solía ser, ahora que ya no tengo ganas de luchar, que no quiero perseguir fantasmas, ahora que tengo miedo de encontrar lo que busco.

No hay salida, no tengo puertas por donde escapar. Si pudiera sufrir…
El dolor siempre me hizo más fuerte, pero ya no quiero serlo, quiero ser cobarde y débil como antes, cuando todo era oscuridad.

If I could tell you, I would let you know. (Auden)

13 de marzo de 2007

Treinta veces lo mismo

Él es un alma en pena.
Lo he visto tantas veces sentado en esa habitación con la mirada perdida que a veces creo que nos conocemos de toda la vida.

Él sabe que es diferente, lo siente. Sabe que sólo hay tres personas en ese grupo que valen la pena, y una es él.

A veces me cuesta entender que no se queje de mis actitudes, sé que soy insoportable. Pero sabe que yo lo defiendo hasta el final, que no importa el ruido insensato del resto, yo sé lo que él es.
Quiero protegerlo bajo mis alas, porque lo entiendo, porque me recuerda a mis épocas de niña gris. Porque yo pasé esa etapa y sé lo que estar solo en la tormenta.

No importa lo que piense el resto, nosotros nos entendemos, podemos reír juntos de la mediocridad que nos rodea. Y de lo poco que nos entienden.

Sé de sus celos. Sé que no le gusta nada que yo tenga alguien a mi lado. Pero también debe estar feliz, feliz de que las otras personas que valen la pena estén unidas, al menos por ahora.

Quiero verlo sobrevivir, quiero que acepte que el resto no importa, que aunque lo tilden de freak, él es mucho más. Que me importa. Que observo sus movimientos y me contentan sus logros.

Porque sé que me lee y que le importo.
Porque lo aprecio.
Porque somos así.

6 de marzo de 2007

Postal de vacaciones

Ella lo miró y supo que era el adiós. Que no volvería a verlo vagando por las calles de una ciudad que no era la suya, cargando su mochila repleta de todos sus bienes terrenales.

Entendió que enamorarse de un jóven nómade no era una buena opción.
Lloró, sabiendo que sus palabras y lágrimas no lo atarían al sedentarismo, que era en vano, que él estaba en el sur en busca de aventuras, no de una prisión afectiva.

Pero es que se había enamorado de ese hombre libre, había sido tentada por la libertad que emanaba. Era un alma sin cadenas que vivía cada día como el último.
Se enamoró de su sabía juventud, de sus ideales.
Le gustó su forma de vida, la misma que ahora forzaba la despedida.

Le regaló otro beso, sabiendo que no habría más y retrocedió un par de pasos. Lo miró por última vez con la tristeza de quien se sabe abandonado y cerró la puerta.

Entonces, mirando fijo la pared, se prometió no volver a fijarse, nunca más, en un mochilero.

2 de marzo de 2007

Me gustaría saber si voy a lograrlo, si luego de que las lágrimas sequen voy a poder volver a reir como antes lo hacía.

Puede alguien decirme si voy superarlo? Alguien sabe si el dolor huirá ante mi fortaleza?
Cuánto tiempo tomará la cicatrización? Cuándo dejaré de llorar?
Encontraré paz? Cuánto duele?
Cuánto voy a sangrar? Cuándo parará de llover?

Tiene esto un final?
Quiero poder pararme y olvidar la realidad, olvidar esa ausencia y dejarme llevar.

Quiero despertar.
[18/11/06]
pd: Han sido unas largas vacaciones, lo sé...
Mis más sentidas disculpas.