18 de abril de 2007

Decime que vamos a dejar de herirnos




No sé, no sé hasta dónde mi cuerpo puede aguantarlo.
Llevo la cuenta de las lágrimas derramadas en las mañanas, mientras todos miran pero nadie ve.
Me has visto alguna vez secándome los ojos?

Sé que debo controlar mis celos, pero no sé cómo.
No puedo simplemente fingir que no me importa verte así. Porque cada vez que lo hago me muero un poquito, y me duele más que la vez anterior.
No puedo escapar a eso. Estás tan cerca y tan lejos a la vez, que creo que seríamos una espectacular investigación para la física mundial.
Todavía no escribí la dedicatoria del regalo que te compré, porque tengo las palabras amontonadas, que esperan encontrarme en un tiempo mejor.
Todavía no sé definirnos.

Te extraño casi todas mis mañanas, aunque estemos sentados en el mismo banco.

Y no puedo evitar decir cuánto me duele.

8 comentarios:

Juan dijo...

Tiempo.

Sibyl Vane dijo...

Espero que tengas razón.

Anónimo dijo...

la cagaste de nuevo?
Ja ja,te duro poco la cosa

Sibyl Vane dijo...

En lo absoluto. Soy feliz.
Y esa es una sensación que vos no conoces, o si?

Agustin dijo...

Dios nos salve de volver a cruzar a pasados amores. Y de la humedad.

No me lo vas a creer pero asi todo como llega... pasa.
Un gusto pasar por esta pagina tratare de hacerlo mas a menudo. Besos

c. dijo...

ufff... qué lindo eso de te extraño aunque estemos sentados en el mismo banco... gracias por la visita y ten más fe en ti, porque al final los celos son pura falta de fe, saludos, c.

Sibyl Vane dijo...

Gracias a ambos por pasar.
Saludos.-

ProSerpina dijo...

"la peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener"

yo también escribo por necesidad...q hermosa adicción no??