2 de julio de 2007

My Way

Y es que el tiempo se escapa por el hueco de la cerradura, de la puerta de los sueños que tuvimos mientras éramos simples.Y estos días que aún no aprendo a vivir se desvanecen uno detrás de otro, burlándose de mi negada voluntad.

Cuando estos momentos ya estén lejos lo voy a sentir. Sentir un enorme vacío en la memoria, donde deberían encontrarse los años felices de todas las personas.
No lo dudo, cuando pase el tiempo, cuando me transforme en otra adulta más, alguien va a preguntarme por este año.

Yo sólo voy a recordar mis días a tu lado, mi felicidad recién estrenada y la sonrisa de una colegiala que teme por el fin.Y eso, si fuera en cualquier otro año, sería grandioso. Pero es 2007, el año con el que sueño desde que aprendí a sumar, y que el único contenido sea tu hermosa presencia dice mucho de mi preocupante soledad.

No hay un sólo segundo del día, de cualquiera de mis días, en que me arrepienta de ser quien soy. Pero pienso, una y mil veces, que si vos no estuvieras a mi lado, no estaría haciendo lo que hago: respirar.-

2 comentarios:

Juan dijo...

Lo perdurable descansa en la memoria, sutil asesina de momentos gratos que están por venir.
La grandeza de los momentos está implícita en cada uno de ellos, de vos depende encontrarla (he leído cierta grandeza en estos posts).
Es comprensible que creas que uno "aprende" a vivir, se me ocurre que esa no sería la única alternativa; parafraseando a Lennon: "La vida es eso que te pasa mientras hacés planes para vivirla".
Hay una zambita que creo que te vendría bien escuchar en estos momentos, se llama "La Añera".
Abrazo.

Anónimo dijo...

El otro día, caminando y muy al pedo, vi un local de ropa de minas y había una marca "Sibyl Vane".
"Mierda, como se expandió el blog", pensé. :P
Saludos totales.