7 de diciembre de 2009

I was happy once.

Sin dudas voy a recordar el 9 como el año en que te dejé ir, pero es bastante más que un abandono y la pérdida de un corazón. Mentiría si dijera que fingí para conseguir lo que tengo ahora, porque me resultó bastante natural.

Estoy rodeada de gente, algo que siempre quisiste. Pero el vacío sigue encerrando mi alma. Puedo ser adorable cuando me lo propongo, pero no sé cuánto me va a durar, quizás el año que viene vuelva a estar sola, o mejor acompañada en todo caso.

Me gustaría pensar que ya te superé, que puedo volver a amar otra vez. Pero no estoy segura. Me enamoro, sí, como siempre, de cualquiera que brille tan sólo un poquito. Y me enamoré en serio de alguien imposible, pero no le cuentes a nadie, porque ni yo quiero saberlo. El resto del tiempo me balanceo entre mis pseudoamantes, los que siempre estuvieron ahí, hablándome dulcemente hasta las 4 de la mañana. "It's always 4:30 in the morning."

Tengo tanto miedo de que el tiempo pase a través mío sin darme cuenta. Vos lo entenderías, esa sensación de que no estoy haciendo nada productivo con mi vida. Que los años siguen pasando y yo sigo siendo esto que soy, sin llegar jamás adonde pretendo. Necesito alguien que me recuerde mis ambiciones, alguien que crea en ellas, alguien que crea en mí.

El año apestoso se termina, sin pena ni gloria, y espero no recordarlo cuando mis nietos pregunten. Y como meta para el próximo, me propongo dejar de escribirte, que al fin y al cabo, nunca me leíste.

4 de noviembre de 2009

I don't wanna be your friend, I just wanna be your lover.

Masoquista de mi parte, querer entrar en un juego en el que sé que voy a salir herida.

Pero no tengo miedo, porque no tengo nada que perder. Entiendo tus temores, pero no los comparto. Nunca pondría un escudo por miedo a un corazón roto, será porque carezco de uno.

Yo también soy como vos. Me acostumbré a enumerar mis defectos cuando conozco a una persona. Pero admito que exagero al hacerlo, como una forma de protección, como defensa a futuros posibles reproches. Entonces no me sorprende que digas que vas a lastimarme, porque yo también dije que lo haría.

Vos y yo sabemos que no estoy acostumbrada a los rechazos. Y sé, mejor que nadie, que siempre conseguí lo que quise y que más de una vez me odié por las cosas que creía querer. Pero ahora te quiero a vos, quiero tenerte para mí con todas las complicaciones que sobrevengan.

Entonces no me tengas a la deriva. No quiero términos medios. Lo quiero todo de vos, o no hablarte nunca más, como vos lo dijiste: no verme nunca más, o ser la madre de tus hijos. Todo o nada. Ya elegiste?

18 de octubre de 2009

We are standing on the edge

Me queda muy poco tiempo para tomar esa decisión. Y cada segundo que pasa, dudo menos.
Es un riesgo, lo sabemos bien. Pero puede ser la elección de nuestras vidas, la que nos cambie para siempre y nos una por toda la eternidad. O no.
No puedo ver el futuro, pero la más mínima posibilidad de encontrar a quien busco hace que quiera apostarlo todo. Y lo voy a hacer.


Que sea lo que quiera ser.

4 de octubre de 2009

Veinte

A mediados de abril Naoko cumplió veinte años. Puesto que yo había nacido en noviembre, ella era siete meses mayor. No acababa de hacerme a la idea de que ella cumpliera veinte años. Me daba la impresión de que lo normal sería que, tanto ella como yo—, viviéramos eternamente entre los dieciocho y diecinueve años. Después de los dieciocho, cumplir diecinueve; después de los diecinueve, cumplir otra vez dieciocho. Eso sí tendría sentido. Pero ella había cumplido veinte años. Y yo en otoño también los cumpliría. Sólo un muerto podía quedarse en los diecisiete años para siempre.

(Murakami, Tokio Blues.)

23 de septiembre de 2009

Grey would be the color if I had a heart.



Y cómo vivir sin un corazón?
Cómo encontrar algo que me haga sentir menos vacía?

Porque lo tengo todo esta vez, y sigo sintiéndome nada. No importa mi cara, yo sé que miente, siempre lo hizo. Porque a pesar de los amigos, los amantes, y la gran familia, todo me parece tan precario, efímero.

Mi año esta a punto de terminar. Y que esperar del que viene?
Tengo pánico, pánico de no darme cuenta que estoy envejeciendo, pasando a través del tiempo sin notarlo, olvidando que morimos un poco a cada segundo, y que no importa mi juventud, en cuanto me distraiga se terminará.
(Y ahora no estás vos para decirme que no me preocupe, que tengo tiempo de sobra para encontrar todo lo que quiero).

Necesito mi calma, necesito encontrar mi cola de ouroboros. Quiero volver a ser yo, a ser una sola, no este puñado de disfraces que uso cotidianamente. Necesito encontrar algo que me deje ser todo lo que siempre quise ser, que me proteja de mis deseos.

19 de julio de 2009

No son las palabras espantosas y crueles que me dijiste esa noche lo que me devastó, eran sólo palabras, las mismas que montones de personas me han dicho. Sino que fueras vos el que las decía. Y darme cuenta, tiempo después, que habías dejado de ser la persona que yo idolatraba.

Hace unos años, me dijiste que querías viajar, dejarlo todo y vagar sin rumbo un par de años. Yo te creí. Porque en ese momento eras capaz, capaz de eso y mucho más. Y me asusté, por supuesto, ante la chance de que realmente cumplieras tus pequeños sueños y yo no pudiera verte por un tiempo (un pensamiento egoísta, pero era amor).

Pero después de enero, me dí cuenta de que ya no harías esas cosas, que ya ni siquiera tienen lugar en tu mente. Ya no soñás con la libertad que yo amaba.
Se lo expliqué a mi chico cuando volví, le dije que vos ya no eras el mismo que me hacía filosofar mirando la lluvia, que sentía que te habías dejado ganar. Vos y yo, solíamos ser la misma mierda, solíamos llevarnos bien por eso. Siempre nos dijeron que no teníamos corazón, y nunca pudimos demostrar lo contrario.
Pero ahí estabas, en enero, diciéndome que no se podía vivir así, que vos habías cambiado porque te habías dado cuenta de no se puede vivir peleando con el mundo entero.

Así fue como me caí. Yo, que había vivido siempre con el consuelo de que al menos vos eras parecido a mí (e incluso peor), ahora dejaba de tenerte de ejemplo. Vos, que eras todo lo que yo quería ser, me estabas diciendo que había que cambiar, que los otros (¡¡los otros!!) tenían razón.

No estoy enojada. Sólo dolida. Porque te dejaste ganar, porque seguís siendo la misma mierda, el mismo desalmado de siempre pero ya no tenés el coraje para admitirlo. Has herido a todas las personas que tuviste cerca, just like i did, pero crees que ahora cambiaste para no volver a hacerlo.

Siempre dijimos que si no fuéramos primos nos hubiéramos casado, pero hoy agradezco que nuestro lazo sea sanguíneo, de lo contrario hubiéramos pedido el divorcio. Yo te sigo amando primo. Pero ahora sé que no somos iguales, porque a mi no me gusta perder.

15 de junio de 2009

Things change. And friends leave. And life doesn't stop for anybody.

Y la verdad es que ya no pienso tanto en vos. Pero sigo sintiendo que me faltan todos los órganos del cuerpo. Y te pienso cuando escucho canciones tristes.

Una vez me pediste que te avisara cuando estuviera a salvo. Yo te dije que me sentía a salvo cuando usaba tu remera, la que te robé y me queda tan linda.
Me acabo de dar cuenta de que he usado mucho esa remera ultimamente. Y sin embargo no siento esa contención que antes sentía. Ahora me acuesto en mi cama y siento que voy a morir si nadie me abraza mientras duermo. Ya no lloro hasta dormirme, debo haber consumido todo el stock de lágrimas que existía. Pero mi pequeña cama me parece enorme, y más que nunca elijo la posición fetal.

Me siento sola cuando estoy efectivamente sola. Cosa que jamás me había pasado antes. Ahora, en cambio, me siento un poco más acompañada cuando estoy rodeada de gente, supongo que porque de esa forma me olvido de mis sensaciones, mis dolores, mi presente.


25 de mayo de 2009

Soñé que te dejaba ir.

La mayor parte del tiempo me sale con la naturalidad la pose, la que simula normalidad. Pero hay días, a veces momentos, en que me caigo y golpeo el suelo con estruendo. Nadie me ha visto desmoronarme. Todos creen que estoy superando las cosas con tranquilidad.

(Puedo decir que estoy bien para conformar y no responder los porqués. Y puedo decir que no lo estoy, pero eso sólo me llevaría al intento por explicar algo inconmensurable. Porque decir como me siento sería desplegar un mapa con todas las sensaciones, incluyendo las pasadas, las futuras, los dolores, los recuerdos y todos los pensamientos que he tenido alguna vez. Sería explicar quién soy, quién pretendo ser, lo que quiero y lo que he decido. Es mi vida entera.)

No he superado nada todavía. Sé que voy a hacerlo, y que no va a ser pronto. Pero anoche soñé con vos, soñé que te dejaba buscar tu oportunidad de ser feliz sabiendo que era muy improbable que lo consiguieras.

Just a dream.-

28 de abril de 2009

Hoy sentí el otoño por primera vez en el año.

Y fue hermoso.

Back to Black

Hace mucho tiempo dije que veía a la persona en la que me voy a convertir, y que me gustaba esa imagen. ¡Lástima que tenemos diferentes criterios a la hora de pensarme en futuro!

Vos creés que me voy a convertir en una imbécil, una de esas de las que siempre hemos renegado, una más. Y eso duele.
No porque puedas concebir ese pensamiento, sino porque conociéndome por tanto tiempo y tan bien no puedas ver que soy incapaz de cambiar lo que soy.

Galeano dice que somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. Y si es así, entonces yo soy nada (o todo si nos ponemos a jugar con la ambigüedad del concepto), porque jamás tuve intención de cambiar las cosas esenciales de mi ser.
Maduré? Por supuesto, pero la evolución no es sinónimo de cambio en mi diccionario.
Cambié mi forma de ser? No creo. Creo que simplemente dejé de hace las cosas que no respondían a mis voluntades mas profundas.

Suena muy gastado, pero el tiempo ha sido y siempre será un tirano con nosotros. Es él, el tiempo, el que nos separa. Porque yo no puedo sentarme a esperar eternamente, necesito tener bajo control todos los aspectos de mi vida, y esperarte no es precisamente algo tangible. Y vos, vos simplemente no concebís el tiempo como el resto de los humanos.

5 de abril de 2009

La felicidad es injusta


Y explicame vos qué querés que haga, simplemente no puedo parar de hablar de qué es justo y que no. Eso es lo que hago, califico a todos de merecedores de algo o no. O sea… Vos sabés, es lo que elegí. Vivir el resto de mi vida decidiendo si hay que cambiar el mundo o si mejor dejarlo como está y se van todos a la mierda, que es más fácil mentir todo el tiempo que intentar ser sincero con la propia conciencia.
Así que no me vengas con todo el reproche gastado de que quién soy yo para determinar lo que la gente merece, porque si lo pensás un segundo, te das cuenta de que es eso todo lo que soy, la balanza equilibrada de la última página del diario.

12 de marzo de 2009

Sábado a la noche (otra vez)


Doy vueltas en el living. Buscando una respuesta, algo que me diga que it's ok to be alone tonight. Pero no la encuentro.
(Y ella lamenta no tener chocolates con los que emborrachar su corazón, nada con que ocultarse la triste verdad).

Y pongo en mute las propagandas, para escuchar el sonido de la ciudad.
(La ciudad que no se acuesta todavía, la que recién empieza a brillar. Y ella lamenta ir en contra, y tener que acostar su cuerpo cuando aún no siente cansancio).

Y pongo volumen para escuchar la dulce melodía de un chico de bellos ojos color lago. Una melodía que hace bien.
(Pero la verdad es que le parte el corazón oír música tan triste. Le duele en cada lugar. Le pica la nariz cerca de los ojos, como pica siempre antes de llorar).

Me molesta estar sentada sola a esta hora hoy. Sabiendo que podría estar en cualquier otro lugar si fuera tan sólo un poco más valiente.
(Pero en realidad esta sola porque tiene miedo de no poder resistir a lo que otros le ofrecen. Porque tiene un compromiso de exclusividad con alguien, que dice que dice que no puede decir que si a las proposiciones de los otros.)

Y ahora otra voz canta. Dulcemente. Mientras siento que muchas mentes pensarán en mí esta noche, mientras que yo sólo soñaré con vos, que me dejaste sola otra noche más.

4 de marzo de 2009

Tiempo de dudas

Lloro. Hace días que lo hago. Por nimiedades la mayoría de las veces. Hoy lloré con el final de un libro cursi. Y también por vos.

Releí mi cuaderno de hace dos años. En el que escribía todo lo que me pasaba mientras vivía, mientras te amaba. Éramos tan pasionales!
Nos peleábamos día por medio. Nos reconciliábamos el resto del tiempo. Nos amábamos arrebatadamente, nos volvíamos locos por el otro, vivíamos en un mundo diferente. Creíamos que no íbamos a durar, porque eso era lo que decían los demás, por eso vivíamos al límite, creyendo que el mundo se terminaría de derrumbar en cualquier momento.

Pero nos enamoramos y desenamoramos mil veces en estos años, y el mundo nunca se derrumbó. Creo que, en cambio, fuimos nosotros los que caímos.

Yo no sé, y no sabría jamás explicar qué nos pasó. Supongo que fue el tiempo, como todo.
Hace unos años, una persona que yo quería mucho me habló de la costumbre. Y desde entonces siempre estuve aterrada con esa idea.
Yo no creo que estemos juntos por costumbre. De hecho yo sé que no es así.
Pero es tan difícil entender y aún más difícil explicar el porqué del hoy.

Tengo muchas ganas de escapar. De encontrar alguien con quien hablar y despejarme las dudas. Y sé que es una búsqueda demasiado ardua como para emprenderla en este momento, no tengo fuerzas suficientes. Prefiero el abismo, y yo sé de lo que hablo.

2 de marzo de 2009

La reina de la selva en fuga

Te busco. Inconscientemente te busco en todos los rincones. Te siento cerca. Te escucho por las noches, estoy segura, aunque digan que deliro.
Todo empezó la noche en que te encontré en mi cama. Estabas celosa de él y lo demostraste durmiendo conmigo dos noches seguidas. Me dí cuenta enseguida. Hablamos el mismo idioma vos y yo.

Pero esas fueron las últimas veces que te vi. Hace ya casi una semana que no sé nada de vos. Y te sueño en todos mis sueños (siempre el mismo: volvés), te lloro cuando nadie . Te extraño insoportablemente, le imploro al cielo de mi patio que vuelvas. Aunque sepa que no escuchas, sé que estás cerca.

Volvé Isis, por favor volvé a mí.


(Thanks god you came back.)