Lloro. Hace días que lo hago. Por nimiedades la mayoría de las veces. Hoy lloré con el final de un libro cursi. Y también por vos.
Releí mi cuaderno de hace dos años. En el que escribía todo lo que me pasaba mientras vivía, mientras te amaba. Éramos tan pasionales!
Nos peleábamos día por medio. Nos reconciliábamos el resto del tiempo. Nos amábamos arrebatadamente, nos volvíamos locos por el otro, vivíamos en un mundo diferente. Creíamos que no íbamos a durar, porque eso era lo que decían los demás, por eso vivíamos al límite, creyendo que el mundo se terminaría de derrumbar en cualquier momento.
Pero nos enamoramos y desenamoramos mil veces en estos años, y el mundo nunca se derrumbó. Creo que, en cambio, fuimos nosotros los que caímos.
Yo no sé, y no sabría jamás explicar qué nos pasó. Supongo que fue el tiempo, como todo.
Hace unos años, una persona que yo quería mucho me habló de la costumbre. Y desde entonces siempre estuve aterrada con esa idea.
Yo no creo que estemos juntos por costumbre. De hecho yo sé que no es así.
Pero es tan difícil entender y aún más difícil explicar el porqué del hoy.
Tengo muchas ganas de escapar. De encontrar alguien con quien hablar y despejarme las dudas. Y sé que es una búsqueda demasiado ardua como para emprenderla en este momento, no tengo fuerzas suficientes. Prefiero el abismo, y yo sé de lo que hablo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario