14 de noviembre de 2007

Lamento nocturno II

Un montón de cosas acumuladas aguardando su momento en mi garganta.
Y vos no preguntás.
Entre tu presencia etérea y tu ausencia efímera no puedo completarte.
Tengo todo amontonado, muchas razones por las que porto la misma cara desde hace tres días y lloro en cada rincón en donde no me vean.
Pero esta vez me niego a dejarlo pasar. Necesito más que un beso. Necesito meter los dedos en el enchufe.

Ya vengo.

1 comentario:

Juan dijo...

Lindo.
Me pregunto: ¿Te pide que le completes o es un deseo tuyo?
Tal vez no es lo que quiere, o no es lo que busca, o no es lo que espera, o no es lo que necesita... Incluso eso no sea lo que te importa o lo que te haga feliz a su lado, o triste.
Me quedaron muchas preguntas, creo que vos debes tener muchas más que yo.
Abrazo.