Domingo 12 de agosto
4:29 AM
Nieva, y desde la hermosa ventana que fue mía durante una semana, se ven los techos blanquecinos. El paisaje se ve reducido por los copos apurados que parecen no tener fin.
Me estoy quedando dormida, soy la única en este departamento inolvidable. Quisiera estar con los demás, pero juro por mi misma, que no podía mantenerme parada.
Empiezan a escucharse los gritos en el 6to.
Mañana (hoy lunes) nos vamos, y Bariloche será entonces, como ya antes, un millar de casas a orillas de un hermoso lago azul.
Día del niño. Día de despedida y profunda tristeza.
2 comentarios:
La despedida tiene eso, es nostalgia que antecede a la distancia.
Que lindo el sur... vamos a ver si por mi lado también sumamos algunas millas más cerca de fin de año.
Besos!
y en el horizonte en llamas,
soy tu fuego y pertenezco al viaje...
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