2 de enero de 2012

El presente sienta bien.

Resulta que un día crecí. Me tomé las cosas un poco más en serio ya no como un capricho contra mi edad, sino como una responsabilidad de mi intelecto.
Hace meses que me siento necesaria, cuentan conmigo, soy prescindible pero no reemplazable. Jamás había sentido tal sentimiento, ese sentido del deber para con un grupo de personas.
Alguien decía, I'm not young enough to know everything. Y es cierto, llegué a esa edad en donde dejás de comerte el mundo y empezás a entender que no sabés nada, que no te va alcanzar la vida para tantas bibliotecas, para tantas experiencias, lugares y personas. Pero lo bueno de mi caso, es que tengo conciencia que mi mayor responsabilidad y placer es ése, el de llegar lo más lejos posible.

Es tan gratificante sentir que uno hace lo correcto, o que al menos lo intenta, que no importa llegar alto, sino recorrer todo el camino, disfrutarlo, vivirlo. No necesito grandes reconocimientos, sólo necesito saber qué doy lo mejor de mí, y que quienes me rodean apoyan mis movimientos, mis dudas, mis aciertos.

Soy como un nene chiquito que dió su primer paso. Me quedan años de militancia del conocimiento y la participación para correr. Años de coherencia entre el pensamiento, la palabra y el hecho. Pero éste es el camino, y no podría estar más satisfecha al respecto.

10 de mayo de 2011

Soñando estrellas por la mañana

y por las noches esperando el sol

y no hay calma

y mi alma no descansa nunca

El viento sabe a tu nombre

y se está llevando esta canción

lo que ya nunca podrá sacarme es la emoción

Es que es muy pronto, sí. Pero de qué me sirve negarlo. Me atrapaste, y eso es sólo el principio. (Prefiero creer).

Nuestras anatomías desbocadas son sólo el compás. La música es otra cosa, que nos tiene bailando sin cesar. Y tu risa y la mía, han decido entreverarse y armar su propio tejido, sin pedirnos opinión.
Pero es muy pronto, por supuesto. Muy pronto para decirnos todo, para mirarnos en serio, para explicarlo. Entonces nos quedamos en este limbo donde nada es del todo serio, pero donde no hay lugar para caprichos físicos.
Y puede que la emoción nos gane, de a ratos, pero cuando suceda con mayor frecuencia ya no será temprano, será en el momento indicado para salir al mundo y gritarlo, que aunque no nos hayamos visto antes, hoy nos pasa, y nos gusta.

Por eso vivo en un ruego constante, pidiendo en silencio a tus ojos grises que no se cansen de reír, que no se cansen de mí. Y vos, seguramente, esperás que muestre mi lado menos amable, el que juré tener. Porque sólo así te daría razones para frenar y huir.

Te estoy avisando, que yo me quedo acá. Porque me siento bien. Y me gané este lugar.

3 de mayo de 2011

Abandonar, tan simple destierro.

Bueno, te explico: vos no me conociste a mis 14, sólo así entenderías. Quise mil veces ser algo, nunca nada específico. Estaba ciega, ya sé. Y lo logré solo años después. Cuando sentí que alguien me completaba. Esa es justamente la cuestión: no es necesario, NADIE ESTÁ INCOMPLETO!

Y menos mal que no me conociste a mis 14, te hubieras enamorado locamente de mí. Y yo te hubiera tratado peor que a mis 21. Lo malo del caso es que ahora no se me permiten estas conductas. Te mentí con alevosía, lo sé. Pero porque pensaba que nunca ibas a enterarte.
Y si de pronto un piano cayó en mi cabeza, cuando antes te dije que siempre caminaba mirando para arriba, es porque mentía. No camino mirando para arriba, y no le tengo miedo a las cosas que caen del cielo. Además, siempre quise un piano.

La metáfora horrible, por supuesto, pero cómo te digo que te dejé porque no te quería?

11 de abril de 2011

F dice (12:22 a.m.):
hay días
días en que realmente tu recuerdo me atormenta
de una forma un poco violenta
F dice (12:23 a.m.):
otros días sos algo diferente
una especie de vida anterior inmejorable
G dice (12:24 a.m.):
como podes decir algo tan hermoso
G dice (12:25 a.m.):
es escalofriante
yo sueño con vos, todavía
nunca voy a metabolizar tu ausencia
G dice (12:26 a.m.):
eso me acosa

15 de abril de 2010

Mi primera F, siempre en abril.

Y un día de abril volviste a mí, como no podía ser de otra forma.
Recuerdo hoy, como si fuera ayer, hace 5 años: la misma lluvia nos acompañaba. Me besaste de la forma más dulce que existe. Me tratabas con tanto cuidado! como si fuera a romperme en un descuido. Me incitabas a reírme, te gustaba así. Y yo reía, como la estúpida enamorada que era.

Decís que estoy más grande ahora. Yo me siento exactamente igual en mi metro sesenta. Quizás unos kilos más, eso es todo.
Vos estás igual, el tiempo no te ha tocado. Seguís tratándome con dulzura, con cuidado.
Pero sabés bien que no soy la misma. Ya no quedan rastros de esa adolescente asustada y herida. Ahora elijo mis propias batallas, y las lucho hasta el final. Ahora soy yo la que decide besarte.

Quién hubiera pensado que nos reencontraríamos de esta forma, después de años de invisibilidad. Quién se hubiera imaginado que volvería a escribir de vos, a recordarte con una eterna sonrisa. Creo que hasta te extrañaba.
Que bueno que estés acá.

7 de diciembre de 2009

I was happy once.

Sin dudas voy a recordar el 9 como el año en que te dejé ir, pero es bastante más que un abandono y la pérdida de un corazón. Mentiría si dijera que fingí para conseguir lo que tengo ahora, porque me resultó bastante natural.

Estoy rodeada de gente, algo que siempre quisiste. Pero el vacío sigue encerrando mi alma. Puedo ser adorable cuando me lo propongo, pero no sé cuánto me va a durar, quizás el año que viene vuelva a estar sola, o mejor acompañada en todo caso.

Me gustaría pensar que ya te superé, que puedo volver a amar otra vez. Pero no estoy segura. Me enamoro, sí, como siempre, de cualquiera que brille tan sólo un poquito. Y me enamoré en serio de alguien imposible, pero no le cuentes a nadie, porque ni yo quiero saberlo. El resto del tiempo me balanceo entre mis pseudoamantes, los que siempre estuvieron ahí, hablándome dulcemente hasta las 4 de la mañana. "It's always 4:30 in the morning."

Tengo tanto miedo de que el tiempo pase a través mío sin darme cuenta. Vos lo entenderías, esa sensación de que no estoy haciendo nada productivo con mi vida. Que los años siguen pasando y yo sigo siendo esto que soy, sin llegar jamás adonde pretendo. Necesito alguien que me recuerde mis ambiciones, alguien que crea en ellas, alguien que crea en mí.

El año apestoso se termina, sin pena ni gloria, y espero no recordarlo cuando mis nietos pregunten. Y como meta para el próximo, me propongo dejar de escribirte, que al fin y al cabo, nunca me leíste.

4 de noviembre de 2009

I don't wanna be your friend, I just wanna be your lover.

Masoquista de mi parte, querer entrar en un juego en el que sé que voy a salir herida.

Pero no tengo miedo, porque no tengo nada que perder. Entiendo tus temores, pero no los comparto. Nunca pondría un escudo por miedo a un corazón roto, será porque carezco de uno.

Yo también soy como vos. Me acostumbré a enumerar mis defectos cuando conozco a una persona. Pero admito que exagero al hacerlo, como una forma de protección, como defensa a futuros posibles reproches. Entonces no me sorprende que digas que vas a lastimarme, porque yo también dije que lo haría.

Vos y yo sabemos que no estoy acostumbrada a los rechazos. Y sé, mejor que nadie, que siempre conseguí lo que quise y que más de una vez me odié por las cosas que creía querer. Pero ahora te quiero a vos, quiero tenerte para mí con todas las complicaciones que sobrevengan.

Entonces no me tengas a la deriva. No quiero términos medios. Lo quiero todo de vos, o no hablarte nunca más, como vos lo dijiste: no verme nunca más, o ser la madre de tus hijos. Todo o nada. Ya elegiste?

18 de octubre de 2009

We are standing on the edge

Me queda muy poco tiempo para tomar esa decisión. Y cada segundo que pasa, dudo menos.
Es un riesgo, lo sabemos bien. Pero puede ser la elección de nuestras vidas, la que nos cambie para siempre y nos una por toda la eternidad. O no.
No puedo ver el futuro, pero la más mínima posibilidad de encontrar a quien busco hace que quiera apostarlo todo. Y lo voy a hacer.


Que sea lo que quiera ser.

4 de octubre de 2009

Veinte

A mediados de abril Naoko cumplió veinte años. Puesto que yo había nacido en noviembre, ella era siete meses mayor. No acababa de hacerme a la idea de que ella cumpliera veinte años. Me daba la impresión de que lo normal sería que, tanto ella como yo—, viviéramos eternamente entre los dieciocho y diecinueve años. Después de los dieciocho, cumplir diecinueve; después de los diecinueve, cumplir otra vez dieciocho. Eso sí tendría sentido. Pero ella había cumplido veinte años. Y yo en otoño también los cumpliría. Sólo un muerto podía quedarse en los diecisiete años para siempre.

(Murakami, Tokio Blues.)

23 de septiembre de 2009

Grey would be the color if I had a heart.



Y cómo vivir sin un corazón?
Cómo encontrar algo que me haga sentir menos vacía?

Porque lo tengo todo esta vez, y sigo sintiéndome nada. No importa mi cara, yo sé que miente, siempre lo hizo. Porque a pesar de los amigos, los amantes, y la gran familia, todo me parece tan precario, efímero.

Mi año esta a punto de terminar. Y que esperar del que viene?
Tengo pánico, pánico de no darme cuenta que estoy envejeciendo, pasando a través del tiempo sin notarlo, olvidando que morimos un poco a cada segundo, y que no importa mi juventud, en cuanto me distraiga se terminará.
(Y ahora no estás vos para decirme que no me preocupe, que tengo tiempo de sobra para encontrar todo lo que quiero).

Necesito mi calma, necesito encontrar mi cola de ouroboros. Quiero volver a ser yo, a ser una sola, no este puñado de disfraces que uso cotidianamente. Necesito encontrar algo que me deje ser todo lo que siempre quise ser, que me proteja de mis deseos.