5 de abril de 2009

La felicidad es injusta


Y explicame vos qué querés que haga, simplemente no puedo parar de hablar de qué es justo y que no. Eso es lo que hago, califico a todos de merecedores de algo o no. O sea… Vos sabés, es lo que elegí. Vivir el resto de mi vida decidiendo si hay que cambiar el mundo o si mejor dejarlo como está y se van todos a la mierda, que es más fácil mentir todo el tiempo que intentar ser sincero con la propia conciencia.
Así que no me vengas con todo el reproche gastado de que quién soy yo para determinar lo que la gente merece, porque si lo pensás un segundo, te das cuenta de que es eso todo lo que soy, la balanza equilibrada de la última página del diario.

12 de marzo de 2009

Sábado a la noche (otra vez)


Doy vueltas en el living. Buscando una respuesta, algo que me diga que it's ok to be alone tonight. Pero no la encuentro.
(Y ella lamenta no tener chocolates con los que emborrachar su corazón, nada con que ocultarse la triste verdad).

Y pongo en mute las propagandas, para escuchar el sonido de la ciudad.
(La ciudad que no se acuesta todavía, la que recién empieza a brillar. Y ella lamenta ir en contra, y tener que acostar su cuerpo cuando aún no siente cansancio).

Y pongo volumen para escuchar la dulce melodía de un chico de bellos ojos color lago. Una melodía que hace bien.
(Pero la verdad es que le parte el corazón oír música tan triste. Le duele en cada lugar. Le pica la nariz cerca de los ojos, como pica siempre antes de llorar).

Me molesta estar sentada sola a esta hora hoy. Sabiendo que podría estar en cualquier otro lugar si fuera tan sólo un poco más valiente.
(Pero en realidad esta sola porque tiene miedo de no poder resistir a lo que otros le ofrecen. Porque tiene un compromiso de exclusividad con alguien, que dice que dice que no puede decir que si a las proposiciones de los otros.)

Y ahora otra voz canta. Dulcemente. Mientras siento que muchas mentes pensarán en mí esta noche, mientras que yo sólo soñaré con vos, que me dejaste sola otra noche más.

4 de marzo de 2009

Tiempo de dudas

Lloro. Hace días que lo hago. Por nimiedades la mayoría de las veces. Hoy lloré con el final de un libro cursi. Y también por vos.

Releí mi cuaderno de hace dos años. En el que escribía todo lo que me pasaba mientras vivía, mientras te amaba. Éramos tan pasionales!
Nos peleábamos día por medio. Nos reconciliábamos el resto del tiempo. Nos amábamos arrebatadamente, nos volvíamos locos por el otro, vivíamos en un mundo diferente. Creíamos que no íbamos a durar, porque eso era lo que decían los demás, por eso vivíamos al límite, creyendo que el mundo se terminaría de derrumbar en cualquier momento.

Pero nos enamoramos y desenamoramos mil veces en estos años, y el mundo nunca se derrumbó. Creo que, en cambio, fuimos nosotros los que caímos.

Yo no sé, y no sabría jamás explicar qué nos pasó. Supongo que fue el tiempo, como todo.
Hace unos años, una persona que yo quería mucho me habló de la costumbre. Y desde entonces siempre estuve aterrada con esa idea.
Yo no creo que estemos juntos por costumbre. De hecho yo sé que no es así.
Pero es tan difícil entender y aún más difícil explicar el porqué del hoy.

Tengo muchas ganas de escapar. De encontrar alguien con quien hablar y despejarme las dudas. Y sé que es una búsqueda demasiado ardua como para emprenderla en este momento, no tengo fuerzas suficientes. Prefiero el abismo, y yo sé de lo que hablo.

2 de marzo de 2009

La reina de la selva en fuga

Te busco. Inconscientemente te busco en todos los rincones. Te siento cerca. Te escucho por las noches, estoy segura, aunque digan que deliro.
Todo empezó la noche en que te encontré en mi cama. Estabas celosa de él y lo demostraste durmiendo conmigo dos noches seguidas. Me dí cuenta enseguida. Hablamos el mismo idioma vos y yo.

Pero esas fueron las últimas veces que te vi. Hace ya casi una semana que no sé nada de vos. Y te sueño en todos mis sueños (siempre el mismo: volvés), te lloro cuando nadie vé. Te extraño insoportablemente, le imploro al cielo de mi patio que vuelvas. Aunque sepa que no escuchas, sé que estás cerca.

Volvé Isis, por favor volvé a mí.


(Thanks god you came back.)

15 de septiembre de 2008

Septiembre sin fin


Soy un cuerpo que camina. Sólo soy eso. Intento estudiar, concentrarme. No puedo.
Me convierto en un ente que respira.
Los sábados me parecen eternos y los domingos son pánico. Nunca tuve bien en claro qué es lo que quiero de los fines de semana.
Septiembre es difícil para mí. Un mes de mucha carga emotiva, mucha ansiedad. Simplemente porque soy un fuego de octubre.
En estos días se me ocurre que quizá la primavera sólo tenga sentido con amigos. Debe ser que toqué fondo si pude llegar a pensar eso.
Para mí la primavera siempre fue un estado natural. Será que el enterarme que es lapacho lo que siempre creí jacarandá cambió mi cosmovisión.

Este año soy más estudiante que nunca y no tengo con quién festejarlo.
Este año soy feliz y no hay a quién contárselo.

Painting by: Audrey Kawasaki

15 de agosto de 2008

When will you learn to play?

Él se va. Como siempre hace cuando se enoja. Huye intentando creer que lo que le molestó en realidad no existe.

Son los años. Conocerlo tanto es un poco aterrador a veces. Pero él... él todavía no entiende que me gusta jugar con las palabras, con todo. Tantas veces se lo dije, ES UN JUEGO.
Las relaciones que todos tenemos, sean de cualquier tipo, son juegos. Ese intercambio constante de acciones y palabras; el aguardar, callar o atacar: puras estrategias.

Yo soy una buena estratega, cualquiera sabe eso. Soy la que espera agazapada, como las serpientes, a que la víctima se encuentre en su peor posición, y luego ataco. Soy una gran serpiente. A veces pierdo, es verdad, me equivoco.
Pero me gustan las personas que me desafían. Que ven lo que yo veo, que esperan para atacar, pero atacan al fin. Me atraen las personas que ven el escenario como yo. Las que juegan con elegancia.

No digas que no te avisé, yo siempre fui lo que soy. Soy silenciosa y así me muevo, asfixio a mis presas, y sobre todo, cambio de piel cuando el medio lo requiere.

31 de julio de 2008

Here to stay



Entonces sigo durmiendo como si invernar fuera una característica humana. Compro resaltadores de colores que no me gustan para poder dejarlos eternamente guardados. En vez de concentrarme en los apuntes, vi The Hills el sábado y el domingo. Es que eran un montón de capítulos seguidos, nunca me gustó tanto el weekend de MTV.


No es fácil mi nueva vida. But I still like it.

Me veo en el futuro. Y me gusta la persona en la que sé que me voy a convertir.

28 de junio de 2008

Cuando las cosas no son como todos creen

Sé de lo que soy capaz y siempre conseguí lo que me propuse.
[ El problema es que mi inconsciente quiere desaprobar ]

*foto: Fabulosa Dita von Teese by Nico

4 de junio de 2008

In love with Chuck Bass




¿Si mañana ya no estuviéramos juntos, seguirías siendo el mismo o volverías al que eras antes de mí?

12 de mayo de 2008

Tenía catorce años y huía



Sale el sol otra vez. Igual que ayer. Igual que mañana.
Y otra vez encuentro tu cara, mirándome sin entender.
(Demasiadas mañanas apuradas. Demasiadas tardes persiguiéndome. Y nunca pudiste entenderlo. Nunca.)

Hoy te vi, entre la gente te vi, pero no estabas. Eras sólo un recuerdo, una sonrisa grabada en mí. Ninguno de ellos lo notó, pero yo estaba recordándote. Y miraba ese paisaje que la rutina ya no me deja apreciar, y te pensaba, te imaginaba cercano como el ancho de espadas.
(Hace más de dos años de la última vez que te vi, quizás tres.)

El chico sentando enfrente mío se parecía a vos, por un segundo creí que querías pasar por incógnito estando tan cerca de mí, pensé que quizás no me reconocías. Pero cuando la luz solar volvió me fue obvio que no eras vos.
(No tenía nada parecido a vos, no se reía con ruido, no gritaba cada vez que decía "truco vale 4".)

Me paré cuando divisé mi destino, lancé mi mejor sonrisa a los testigos, y me bajé del colectivo.
(El chico había perdido cuatro partidos seguidos, nunca podría haber sido vos: vos siempre ganaste, incluso cuando perdiste)

Tenía catorce años y huía, con la convicción de que era el camino acertado.
Tengo 18 y ya no huyo, porque sé que el sol mañana va a salir.


*La frase del título no es mía. Y la foto es de Eugenio Recuenco