12 de marzo de 2009

Sábado a la noche (otra vez)


Doy vueltas en el living. Buscando una respuesta, algo que me diga que it's ok to be alone tonight. Pero no la encuentro.
(Y ella lamenta no tener chocolates con los que emborrachar su corazón, nada con que ocultarse la triste verdad).

Y pongo en mute las propagandas, para escuchar el sonido de la ciudad.
(La ciudad que no se acuesta todavía, la que recién empieza a brillar. Y ella lamenta ir en contra, y tener que acostar su cuerpo cuando aún no siente cansancio).

Y pongo volumen para escuchar la dulce melodía de un chico de bellos ojos color lago. Una melodía que hace bien.
(Pero la verdad es que le parte el corazón oír música tan triste. Le duele en cada lugar. Le pica la nariz cerca de los ojos, como pica siempre antes de llorar).

Me molesta estar sentada sola a esta hora hoy. Sabiendo que podría estar en cualquier otro lugar si fuera tan sólo un poco más valiente.
(Pero en realidad esta sola porque tiene miedo de no poder resistir a lo que otros le ofrecen. Porque tiene un compromiso de exclusividad con alguien, que dice que dice que no puede decir que si a las proposiciones de los otros.)

Y ahora otra voz canta. Dulcemente. Mientras siento que muchas mentes pensarán en mí esta noche, mientras que yo sólo soñaré con vos, que me dejaste sola otra noche más.

4 de marzo de 2009

Tiempo de dudas

Lloro. Hace días que lo hago. Por nimiedades la mayoría de las veces. Hoy lloré con el final de un libro cursi. Y también por vos.

Releí mi cuaderno de hace dos años. En el que escribía todo lo que me pasaba mientras vivía, mientras te amaba. Éramos tan pasionales!
Nos peleábamos día por medio. Nos reconciliábamos el resto del tiempo. Nos amábamos arrebatadamente, nos volvíamos locos por el otro, vivíamos en un mundo diferente. Creíamos que no íbamos a durar, porque eso era lo que decían los demás, por eso vivíamos al límite, creyendo que el mundo se terminaría de derrumbar en cualquier momento.

Pero nos enamoramos y desenamoramos mil veces en estos años, y el mundo nunca se derrumbó. Creo que, en cambio, fuimos nosotros los que caímos.

Yo no sé, y no sabría jamás explicar qué nos pasó. Supongo que fue el tiempo, como todo.
Hace unos años, una persona que yo quería mucho me habló de la costumbre. Y desde entonces siempre estuve aterrada con esa idea.
Yo no creo que estemos juntos por costumbre. De hecho yo sé que no es así.
Pero es tan difícil entender y aún más difícil explicar el porqué del hoy.

Tengo muchas ganas de escapar. De encontrar alguien con quien hablar y despejarme las dudas. Y sé que es una búsqueda demasiado ardua como para emprenderla en este momento, no tengo fuerzas suficientes. Prefiero el abismo, y yo sé de lo que hablo.

2 de marzo de 2009

La reina de la selva en fuga

Te busco. Inconscientemente te busco en todos los rincones. Te siento cerca. Te escucho por las noches, estoy segura, aunque digan que deliro.
Todo empezó la noche en que te encontré en mi cama. Estabas celosa de él y lo demostraste durmiendo conmigo dos noches seguidas. Me dí cuenta enseguida. Hablamos el mismo idioma vos y yo.

Pero esas fueron las últimas veces que te vi. Hace ya casi una semana que no sé nada de vos. Y te sueño en todos mis sueños (siempre el mismo: volvés), te lloro cuando nadie . Te extraño insoportablemente, le imploro al cielo de mi patio que vuelvas. Aunque sepa que no escuchas, sé que estás cerca.

Volvé Isis, por favor volvé a mí.


(Thanks god you came back.)