27 de enero de 2008

"Todo vuelve" dijo ella. Y yo la miré: al principio con la cara que suelo hacer cuando la gente dice un cliché, pero después, viendo su mirada de chiquilla perdida y el movimiento incesante de sus manos, pensé que tal vez sea cierto. Quizás ella tenga razón y yo un montón de cosas para enfrentar en el futuro.

¿Cómo hago para contarte quien es?
Es una mujer independiente, al mismo tiempo que una nena con ganas de contención. Es sincera, sencilla y sensible. Es agradable y simple, pero ninguna tonta. Habla sin cesar, dudo que respire mientras lo hace.
Cuando la vi acurrucada en tus brazos pensé que son una hermosa postal, y tal vez una perfecta unión.

Ella me regaló tinta. Es sólo tinta envasada, pero es el símbolo de dos mujeres que aman a un mismo hombre de formas distintas.
Nos unen una pasión, conceptos y algunas formas de visualizar la existencia.
Nos separan años de vida. No sólo de edad sino de vivencias. Porque cuando ella dice, con la velocidad que la caracteriza, "yo no tengo historia", en realidad te dice que sí, que tiene muchísima historia para contar, pero que prefiere seguir acumulándola en vez de detenerse a contemplar el pasado.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Solo algunos pocos tenemos la suerte de entender el "todo vuelve..." como algo positivo y no vengativo-negativo.
Cuando un "todo vuelve...” nos enviste... nos dejara: un que? un como? un cuando? un donde? un xq?
...y es ahí donde decidiremos tener la capacidad de ponernos en los zapatos del otro... o no.

Beso enorme... Carla.