
Y es que un día me di cuenta de que no valías la pena.
Y me eché a volar sin compañía.
Ahora estoy acá. Tan alto que no llegás a verme.
No te extraño, aunque nadie me crea. Porque ahora que te veo desde acá, desde el rincón imperceptible de mi cordura espacial, puedo entender.
Y veo, me veo sentada junto a vos como en los viejos tiempos. Retrocedo mentalmente el tiempo y entiendo.
Sólo cuando nos alejamos vemos claramente.
Y vos, particularmente, no sos para nada agradable desde la distancia.
Para que sepas: los disfraces no permanecen en su lugar para siempre.
Y me eché a volar sin compañía.
Ahora estoy acá. Tan alto que no llegás a verme.
No te extraño, aunque nadie me crea. Porque ahora que te veo desde acá, desde el rincón imperceptible de mi cordura espacial, puedo entender.
Y veo, me veo sentada junto a vos como en los viejos tiempos. Retrocedo mentalmente el tiempo y entiendo.
Sólo cuando nos alejamos vemos claramente.
Y vos, particularmente, no sos para nada agradable desde la distancia.
Para que sepas: los disfraces no permanecen en su lugar para siempre.

