30 de abril de 2007

Que bello Abril



Mi mes otoñal favorito se fue tan rápido como siempre.
Refugiada en un viernes como otros, amando este abril que ya se aleja despiadado.
Y es que me encanta este otoño, esta lluvia agonizante.

Amo este mes tan diferente, tan importante.
No hay abriles más bellos que los últimos, no hay lluvias más irresistibles que éstas, ni atardeceres más oscuros.
Abril es ella, mi pequeña princesa. Abril es él, que lo llenó todo de recuerdos de lluvia. Abril es también él, que fue tan indiferente como pudo. Pero éste Abril es él, capaz de solucionar todo (pero TODO), con un sólo beso.

Es importante, tan austero, tanto significado, tantos recuerdos amontonados en la cuarta hoja del almanaque.
Este abril no fue distinto.

El frío, la lluvia, caminar mientras un brazo te sostiene en la tempestad.

Eso no se encuentra en cualquier mes del año.

Sólo Abril.



[ ... Para que no tengamos soledad... ]










Feliz cumpleaños familia.-

18 de abril de 2007

Decime que vamos a dejar de herirnos




No sé, no sé hasta dónde mi cuerpo puede aguantarlo.
Llevo la cuenta de las lágrimas derramadas en las mañanas, mientras todos miran pero nadie ve.
Me has visto alguna vez secándome los ojos?

Sé que debo controlar mis celos, pero no sé cómo.
No puedo simplemente fingir que no me importa verte así. Porque cada vez que lo hago me muero un poquito, y me duele más que la vez anterior.
No puedo escapar a eso. Estás tan cerca y tan lejos a la vez, que creo que seríamos una espectacular investigación para la física mundial.
Todavía no escribí la dedicatoria del regalo que te compré, porque tengo las palabras amontonadas, que esperan encontrarme en un tiempo mejor.
Todavía no sé definirnos.

Te extraño casi todas mis mañanas, aunque estemos sentados en el mismo banco.

Y no puedo evitar decir cuánto me duele.

9 de abril de 2007

Actualidad

Cuando todo se dignifica, cuando los significados pierden todo sentido es cuando veo mi más cruda realidad.

¿Cómo se dice cuando estás más acompañado que nunca pero a la vez sabés que estás completamente solo?

Y ahora que lo veo, es simple: algo de ella debió de estar en mí.
Pero ya no más. Aunque eso me haga trizas el alma.

Me importaba. Me importaba el que dirán cuando estaba a su lado, porque a ella sí le afectaba. Porque me importaba su bienestar. Porque me importaba ella.
Pero ahora, ahora que todo es tan diferente, ahora que ya nunca volveremos a ser las mismas. Que aunque estemos bien, ya nada será igual. Ahora no necesito eso.

Es tan inmenso ese placer, el sentir que no hay que aparentar, que no importa lo que piensen, que no hieren esos ojos en la espalda.
No me tocan, ni los peores dardos envenenarían mi integridad. Porque no me importa, porque si de ratos uso un disfraz, ya no me afecta lo que de eso piensen.

Y es que me siento bien.
Después de tantos años, por fin tengo el equilibrio que necesitaba.

Y ahora que tengo miedo de escribir esa palabra por miedo a su posible evaporación.
Ahora que no quiero más nada que evolucionar. Que no hay nada que no tenga que pueda cambiar mi presente, nada que pueda detenerme.
Ahora que lloro con menos violencia, que sonrío con más frecuencia.
Ahora que aprendo lo que es callar. Que no me duele mi pasado y no me asusta el futuro.
Ahora que te tengo y que sé que daría mi vida por no perderte.

Ahora que no hay mañana o noche que no me encuentre pensando en que quizás, sólo quizás, soy feliz.

2 de abril de 2007


No me dejes.

No permitas que la noche me encuentre sola. No quiero ver el atardecer si vos no estás conmigo, prefiero vivir sin noches el resto de mi vida a tener que soportar una noche en soledad. No quiero que la luna se burle de mí, no quiero compartir agonías con las estrellas, no quiero descubrir nuevas constelaciones si no puedo enseñártelas.

No dejes que la oscuridad me atrape como lo hacía antes de que existiera un nosotros. La soledad ya no quiere ser mi amiga, la abandoné una vez y ahora no quiere perdonarme.
Sabés que te necesito. Sabés que no tengo nada más que tu amor, que mi única compañía es tu constante recuerdo.
"Sabés que no aprendí a vivir…"

No me saques de tus días, no dejes que me consuma en el olvido, esta vez las tinieblas no me agradan y el abismo no me sonríe.
No te vayas, no tengo rincones a los cuales huir. Ni siquiera mis lágrimas vendrán en mi ayuda si te vas.

No me dejes, que el oxígeno no es necesario, si vos no me obligás a respirar.