Y la verdad es que ya no pienso tanto en vos. Pero sigo sintiendo que me faltan todos los órganos del cuerpo. Y te pienso cuando escucho canciones tristes.
Una vez me pediste que te avisara cuando estuviera a salvo. Yo te dije que me sentía a salvo cuando usaba tu remera, la que te robé y me queda tan linda.
Me acabo de dar cuenta de que he usado mucho esa remera ultimamente. Y sin embargo no siento esa contención que antes sentía. Ahora me acuesto en mi cama y siento que voy a morir si nadie me abraza mientras duermo. Ya no lloro hasta dormirme, debo haber consumido todo el stock de lágrimas que existía. Pero mi pequeña cama me parece enorme, y más que nunca elijo la posición fetal.
Me siento sola cuando estoy efectivamente sola. Cosa que jamás me había pasado antes. Ahora, en cambio, me siento un poco más acompañada cuando estoy rodeada de gente, supongo que porque de esa forma me olvido de mis sensaciones, mis dolores, mi presente.
